miércoles, 21 de octubre de 2009

EL AUTO ARGENTINO, EXISTE LA NECESIDAD?

el auto popular argentino costará 10 mil dólares
Un coche para todo el pueblo
Su diseñador asegura que podría empezar a producirse a partir de 2010, aunque todavía no se desarrolló un prototipo. Tendrá motor de Fiat y una potencia de 65 caballos. Se venderá en dos años.
Aire deportivo. El modelo diseñado por el arquitecto Bravo tiene un largo de cuatro metros.

“No soy peronista –aclara–, pero comulgo con muchas de sus políticas industriales: soy un empresario pyme, nacional y popular por definición”. Convencido de que puede hacer un auto para todos, reunió al diseñador Lucas López y al chasista Pedro Campo y diseñó el prototipo de 4 metros de largo y 1,90 de ancho, tres puertas y motor de 65 caballos. Costará unos 10.000 dólares, que podrán subir o bajar en un 20% de acuerdo con el motor, algo en lo que trabaja Fiat. El arquitecto cree que la esencia popular del proyecto está en su tamaño, ya que contempla el biotipo de los pasajeros argentinos. El Tata Nano, por ejemplo, es el más barato del mundo, pero está pensado para automovilistas indios. En cambio, el APA podrá llevar a cinco mayores sentados y está pensado para el tráfico porteño: las congestiones de tránsito se originan a lo largo, no a lo ancho.

El proyecto se disparó con el aporte de 300 microinversores en el sitio Empresores.com y recibió un fuerte impulso gracias a las menciones en el premio Innovar. Además “el Ministerio de Ciencia y Tecnología nos reembolsa parte del dinero”. La financiación se completa con aportes del extranjero, pero Bravo asegura que “ésta es una empresa de capital abierto: queremos que cada argentino que esté interesado pueda comprar una acción”. El prototipo empezaría a rodar en el primer semestre de 2010 y empezaría a venderse en dos años. Por lo pronto, Bravo es un fiel exponente del hágalo usted mismo: la empresa fabrica sus propias máquinas y tiene un estudio con robots que producen maquetas tridimensionales.

El salto a la producción en serie todavía luce lejano: desarrollar un auto a gran escala cuesta entre 300 y 500 millones de dólares. En este punto podría aparecer el apoyo estatal, ya que la ANSES trabaja en acuerdos con los fabricantes. “Lo único que ellos quieren es que las automotrices no despidan gente”, confía Carlos Cristófalo, editor del sitio Auto Blog. Mientras tanto, Bravo está en conversaciones con las autoridades bonaerenses para instalar una planta de producción en el Parque Industrial Comirsa, entre Ramallo y San Nicolás. En agosto, la empresa de motos Zanella también había anunciado su intención de fabricar un modelo, pero Bravo asegura que trabaja en su proyecto hace más de un año. No sólo eso: también quiere producir un celular y una netbook 100% argentinas. Cuando le dicen que es demasiado, responde sin modestia que al mundo lo crean los locos.



La realidad nos demuestra que el futuro repite secuencias del pasado. en 1952 se creo IAME y entre sus meritos se destaca la construccion del no muy afortunado auto llamado justicialista, aunque el Rastrojero fué el caballito de batalla de esta marca. Seguramente con el transcurso de los años esta empresa podria haber sido un verdadero simbolo de la industria automotriz Argentina. Pero lamentablemente no lo fué. De la misma forma que estos vehiculos, tambien hubo muchas otras ideas como el avion a reaccion Pulqui, submarinos atomicos y bla, bla, bla. Todo proyectos maravillosos que solamente pueden ver la luz si el estado los proteje bajo sus alas, pero mas aún necesitan de continuidad, la cual no han tenido y que con los grandes avances tecnologicos de las ultimas decadas cada vez se torna mas dificil desarrollar productos que puedan competir en el mundo o simplemente subsistir en nuestro propio territorio.
Por eso al recibir informacion sobre este proyecto de auto nacional, quien escribe ha llegado a derramar algunas lagrimas sobre el teclado. Tantos años perdidos no son en vano. Hemos perdido el tren que nos podia ubicar, no se, si en lo mas alto. Pero si seguramente en una confortable posicion. En realidad no simplemente hemos perdido el tren sino que ademas lo desmantelamos.
Ahora quizá, seria mejor tratar de emprender proyectos no tan lejanos ni pretenciosos, que por lo menos nos acerquen la posibilidad de verlos concretados.
Recordemos el tren bala, en que quedo? el simple hecho de haber movido papeles, deben haber dejado un costo de dinero importante. No habria sido mejor tratar de comenzar a recomponer lo ya existente, para que aunque mas no sea estén en condiciones y en horario. Seguramente seria mas sencillo, pero tambien menos atractivo. Tambien me llega a la mente una idea mas loca que fué presentada por el entonces presidente C.Menem: se trataba de un nuevo transporte aereo (el sistema no es verso: existe y esta en estudio en varios paises) era un avion/cohete que saldria de la atmosfera terrestre y luego descenderia en el territorio deseado. De esta manera se ahorrarian tiempos utilizando trayectorias no convencionales y a velocidades ultrasonicas (verdaderamente ya no recuerdo bien cual era la idea exacta). Recordemos que en ese momento, al igual que en este momento y que seguramente en los momentos que prosigan, acá en Argentina, no se fabricaban ni avionetas(que no seria poco).
Bueno, no se por que motivo me moví tanto del objetivo: "el auto nacional"
pero: pensando bien ¿como? ¿no tenemos autos nacionales? Y analizando la situación me di cuenta que tendriamos que separar los tantos: la industria automotriz Argentina sí existe, aunque es solamente ensambladora. Es decir son galpones en donde juntan todas las piezas que provienen de distintos lugares del mundo, por supuesto que entre ellas debe haber alguna autoparte nacional. Esto mismo pasa con muchos productos electronicos y quien sabe con cuantas cosas mas.
Volviendo al auto: es cierto que es un proyecto y que la idea general y probablemete las intenciones sean buenas, pero intentar crear, desarrollar y poner en marcha un automovil desde cero, para tratar de tener algo 100% argento se parce mas a un capricho que a un desarrollo serio. Ojalá no lo sintiera así y ojalá no creyera que es otro monton de papeles que terminará: en el mejor de los casos, guardado en un armario.
Por otra parte espero que el "Estado" no intervenga. Ni para bien, ni para mal. Por lo menos así, mas alla de su prosperidad o no. Habrá sido un intento o un gran logro, alejado de todas las impurezas que crean nuestras mentes o por lo menos la mia.